martes, 13 de febrero de 2018

DISIMULAR










Según la 3ª acepción del diccionario de la RAE, disimular es tolerar o disculpar algo, afectando ignorarlo o no dándole importancia, pudiéndose definir también como el modo artificioso del cual uno se vale para encubrir su intención.

Me viene a la mente el verbo disimular al leer la noticia sobre el recurso admitido a trámite por el Tribunal Supremo, interpuesto por la Asociación Nacional de Interinos y Laborales (ANIL) representando a 3.000 trabajadores, contra el acuerdo del Gobierno central y los sindicatos UGT, CCOO y CSIF en el que se aprobó el Acuerdo Para la Mejora del Empleo Público.

Disimular es no reconocer los derechos de más de 700.000 empleados públicos que ven peligrar su puesto de trabajo, tal como ha denunciado ANIL a la Comisión Europea, ante los graves incumplimientos de ley cometidos por la Administración sobre este colectivo.

Disimular es ignorar que el hecho de llevar más de tres años en el puesto de trabajo comporta el reconocimiento de los derechos laborales negados hasta ahora por la Administración y algunos Sindicatos. La Administración, sorteando la Ley, cambia continuamente la modalidad de los contratos y utiliza modos contractuales en fraude de Ley, tal como reconoce la sentencia reciente contra la Junta de Castilla y León en procedimiento judicial iniciado a denuncia de los afectados. Curiosamente si no hay denuncia parece que el fraude quede consentido lo que es de un cinismo apabullante por parte de la Administración.

Disimular es obviar que este paso del Tribunal Supremo permite al colectivo pedir la paralización de la oferta pública de empleo (OPE) y las convocatorias ligadas a su aprobación, ya que no tendrían en cuenta que muchos de los interinos llevan en esos puestos más de tres años.

En definitiva, disimular, fingir, simular, camuflar, enmascarar, disculpar,  mirar hacia otro lado no es la solución a este grave problema. La solución no puede ser otra que el reconocimiento de los derechos laborales negados hasta ahora a interinos y laborales por la Administración con el beneplácito de algunos Sindicatos.

No disimulemos ante la denuncia que la asociación de interinos (ANIL) ha interpuesto contra  el pacto suscrito por los sindicatos CCOO, UGT y CSIF y el gobierno central del PP. Es hora de dejar de utilizar los dardos narcotizantes contra los trabajadores. Ha llegado el momento de guardar la cerbatana, organizarse y movilizarse para denunciar esta injusta situación.

Más información:




martes, 6 de febrero de 2018

TODOS TENEMOS QUE DAR LA TALLA


Por desgracia, a los trabajadores laborales del Ayuntamiento de Santa Coloma de Gramenet nos está tocando vivir unos delicados momentos debido a la presión ejercida por el pseudosindicato ADT.

Es un momento en el cual todos hemos de tener altura de miras y tenemos que dar la talla.

Dar la talla para no caer en sus provocaciones, algunas de ellas realizadas utilizando el correo corporativo de manera probablemente irregular.

Dar la talla para no creer sus mentiras, mentiras éstas que por mucho que las repitan no se van a convertir en realidad.

Dar la talla para no caer en el desánimo al no entender la poca empatía, desprecio u odio, que algunos tienen para con los trabajadores laborales.

Dar la talla e intentar comprender por qué un sindicato, autodenominado asambleario, no convoca asambleas, no defiende al grupo de trabajadores laborales, vive inmerso en su propia realidad e ignora los problemas y sentimientos de éste importante grupo de empleados públicos.  

En el mundo de la aviación dicen que todos los pilotos, los que llevan las alas en la sangre y los que no las llevan también, comentan que todo despegue es opcional pero al mismo tiempo dicen que todos los aterrizajes son obligatorios. Por eso mismo, no es obligatorio poner en peligro el puesto de trabajo de los trabajadores laborales del Ayuntamiento de Santa Coloma de Gramenet y es opcional utilizar otros medios para conseguir sus sombríos propósitos en detrimento de personas cuya única culpa ha sido concursar en los términos que esta administración decidió en su momento.

Ah! Y recordad, estar a la altura o dar la talla no es solo una cuestión semántica también es un requisito físico para optar, con las mismas condiciones que el resto de opositores, a concursar a una plaza de Policía Local ¿os suena eso de  igualdad, mérito y capacidad?, esperemos que en este último caso se haya cumplido siempre, o quizás no…