Una vez acabados los contactos
con los diferentes sindicatos de este Ayuntamiento (en la mitad de ellos
infructuosos en relación al objetivo que se pretendía), solo cabe reconocer que
la situación completamente anómala creada por el contencioso interpuesto por la
ADT, y la solución salomónica de la CGT de hacernos pasar, una vez más, por un
nuevo proceso selectivo (por lo menos ese es mi caso y el de la mayoría de
compañeros de penurias), me provocan una decepción infinita. Nunca hasta ahora
ningún trabajador se había planteado como posible que alguno/s sindicatos
tomarían decisiones que perjudicaran a tantos y tantos compañeros con el
objetivo de utilizarnos como rehenes de sus anhelos tanto como grupo
corporativo, que lo es, (beneficia preferentemente a un grupo determinado),
como personales (demostrar lo avispados que son intentando colocar al establishment
municipal entre las cuerdas).
Mientras tanto, durante todo este
tortuoso camino, los representantes de la ADT se permiten el lujo de insultar diciendo
frases en las que acusan a TODO el personal laboral de ser los responsables de
la falta de mejora en la categoría profesional de los funcionarios, y que
impiden que otros ciudadanos del mundo (con permiso del nivel de catalán)
puedan acceder a ocupar una plaza en este Ayuntamiento. Merece la pena
reflexionar sobre estas frases porque la conclusión a la que nos llevan es que,
a su entender, no estamos catalogados como trabajadores de esta empresa, lo
cual, me hace pensar que solo defienden a un grupo delimitado de trabajadores
(me atrevería a decir, a un solo colectivo).
Por otro lado, la CGT propone
estudiar caso por caso de prácticamente TODOS los trabajadores con contrato
laboral, escudriñar toda la información que de nosotros incluya nuestra carpeta
personal y decidir hacia que “pena” se nos dirige. Parece que a la mayoría nos
envían al programa de entretenimiento el “Boom”, solo que en nuestro caso, si
no contestamos correctamente a la pregunta no solo nos explota la bomba en la
cara, si no, que además perderíamos nuestro puesto de trabajo (eso sí,
manifiestan que esto no ha de ocurrir pero tampoco explican como lo
solucionarían en caso que pasase). El caso es que todo esto sugiere que se ponen
en tela de juicio exclusivamente las pruebas pasadas por el personal laboral,
nunca las pasadas por el personal funcionario (que aunque todos conocemos algún
caso puntual, con mi reflexión en ningún momento intento plantear absolutamente
ninguna duda de la grandísima mayoría de ellas). En todo caso, esta sección
sindical parece que también es una fiel defensora de aquellos ciudadanos que
por culpa nuestra no pueden acceder a un puesto de trabajo en la administración
por estar las plazas ocupada por los “irregulares” como ellos nos llaman.
Parece que la ADT y la CGT son
secciones sindicales del mundo y no de este ayuntamiento, y les preocupa más
los problemas generales del mundo que no los de los trabajadores de esta
empresa, que por otro lado, son los que les votamos para que nos representen. Pues
no, parece que les preocupa más la gente que de momento no les vota. Vamos
propongo añadir a “Sección sindical” la palabra “del mundo” y sacar “del
Ayuntamiento”.
Finalmente, CCOO y UGT manifiestan
su apoyo y intentar luchar por el mantenimiento de todos los puestos de
trabajo, hecho el cual, que agradezco personalmente, aunque no quisiera perder
la oportunidad de plantear un par de críticas que espero se entiendan como
constructivas. Parece que han desechado, de momento, la opción de informar de
forma transversal a TODOS los empleados públicos a la vez (laborales y
funcionarios) y a explicar que la posible sentencia sobre el contencioso es muy
posible que, si es negativa, no afecte en exclusiva a los emplazados, si no, a
prácticamente TODA la estructura de personal laboral, o sea, a alrededor de 200
trabajadores. De hecho, como habéis podido comprobar, también parece que, y
esto va por todos los sindicatos (con mención especial para los de carácter
asambleario), parece ser que se plantean como inútiles las asambleas generales como
fuente dinamizadora de grupos y traspaso de información en los casos, como es
este, en los que existe una amenaza importante que afecta a un grupo amplio de
trabajadores.
En todo caso, constatar que si
algún compañero piensa que esto solo afectará a unos cuantos carguillos y a los
administrativos incluidos en la lista de “enchufados”, a entender de nuestros
compañeros de la ADT, que figuran en el contencioso, creo que alguien debería
haber informado ya que la sentencia puede afectar a TODOS los laborales de la
casa, porque se espera una sentencia genérica sin entrar en el detalle de cada
puesto de trabajo.
Una vez me comentaron que la
costumbre de EEUU de comer pavo para el día de acción de gracias, la
instauraron los cazadores. Ese día salían a cazar aves, entre ellas también pavos. Parece
ser que fue el presidente Kennedy quien instauró como costumbre indultar a un
pavo de entre los 46 millones que se dice que se sacrifican para ese día. Esta
costumbre la han mantenido los siguientes presidentes del estado (por lo menos
hasta ahora). En mi opinión, aquí tenemos a todos y cada uno de los principales
actores: por un lado están los que intentan “cazar” a un grupo amplio de trabajadores,
jugando con algo tan sumamente importante como son sus puestos de trabajo y el
medio de vida de sus familias, mientras otros permiten el paso de los días sin
hacer absolutamente nada hasta la llegada del día del sacrificio (el juicio), mientras
piensan algo tan sumamente ridículo y poco solidario, como es esperar si, con
suerte o por los contactos que pudieran tener, de entre los 200 laborales, sea el indultado.